Por medio de un nuevo decreto, el Ministerio de Educación
Nacional reglamentó la educación inclusiva en el país
Este miércoles, la ministra de
Educación, Yaneth Giha, presentó un nuevo decreto que reglamentará la atención
educativa para todas las personas que estén en condición de discapacidad.
Uno de los principales puntos que
plantea el Decreto 1421 es que todos los estudiantes con alguna condición de
discapacidad deben acceder a la oferta institucional existente, cercana a su
lugar de residencia, con estudiantes de su edad y deben recibir los apoyos y
ajustes razonables pertinentes para que su proceso educativo sea exitoso.
De acuerdo con la cartera educativa,
este decreto es un primer paso para eliminar las barreras existentes para que
ingrese a la educación esta población y se promueva su desarrollo, aprendizaje
y participación con condiciones de equidad entre los demás estudiantes.
“Este decreto nos marca un camino de
transformación en el sistema educativo para transitar hacia un modelo de
inclusión, donde los estudiantes con discapacidad tengan las mismas garantías
de educación que el resto de los estudiantes. El mismo derecho a soñar y
cumplir sus sueños”, aseguró la ministra Giha.
Por otro lado, el decreto establece
la obligatoriedad de una oferta bilingüe bicultural para los estudiantes. Esto
quiere decir que los colegios tienen la obligación de recibir estudiantes que
tengan una discapacidad auditiva y educarlos en lenguaje de señas como segunda
lengua. Además, las instituciones educativas deberán contar con aulas paralelas
y docentes bilingües que enseñen la formación en lengua de señas, y otros
apoyos tecnológicos, didácticos y lingüísticos requeridos como intérpretes y
modelos lingüísticos.
Al mismo tiempo, el Ministerio
estableció que en el proceso de ajuste del sector educativo para
responder a las características de los estudiantes por sus condiciones de salud
y ubicación geográfica, entre otros, se permitirá un modelo educativo flexible
que se desarrolle en entornos hospitalarios o en el hogar. Este proceso se hará
en coordinación con el sector salud.
“El principal desafío que tenemos es
que el sistema educativo se adapte al estudiante con discapacidad y no el
estudiante al sistema. Sabemos que los cambios importantes no ocurren de la
noche a la mañana, pero este decreto, que traza un plan a cinco años, nos
permitirá empezar a identificar y eliminar barreras”, aseguró Giha.
Lo cierto es que para el total
cumplimiento del decreto se estableció un cronograma, con el fin de que las
secretarías de Educación, entidades territoriales y las instituciones
educativas se adapten y entreguen resultados.
Para el próximo año, se construirá
una propuesta de organización territorial que parta del diagnóstico de cada
entidad, de la matrícula, la oferta de servicios y las características de las
instituciones educativas para desarrollar el proceso de inclusión. Para ese
mismo año, los establecimientos educativos deberán comenzar o complementar la
valoración pedagógica de los estudiantes con discapacidad.
Luego, para el año 2020 ya se deberá
revisar, analizar y hacer un balance de la estrategia de atención que se
planteó en el primer año, en términos de oferta y demanda, y de la distribución
de los recursos. Por último, para el año 2022 el Ministerio, con base en el
balance territorial, definirá de manera concreta los recursos y la temporalidad
de la planta de docentes de apoyo.
RECUPERADO DE https://www.semana.com/educacion/articulo/ley-de-estudiantes-con-discapacidad-en-colombia/538186

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